Nadie como tu para hacerme reír;
nadie como tu sabe tanto de mi;
nadie como tu es capáz de compartir mis penas, mis tristezas mis ganas de vivir.
Tienes ese don de dar tranquilidad, de saber escuchar, de envolverme en paz.
Tienes la virtud de haceme olvidar el miedo que me da mirar la oscuridad.
Solamente tú me puedes entender, y solamente tú me lo podrás creer.
Te quiero tanto ¬.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario