sábado, 18 de julio de 2009

Vine a decirte ADIÓS

He vendio a pesar de que duele de tan solo pensar que me hiere saber que tu me engañaste, después que yo, juré quererte y vine aquí a decirte adiós. Y que los sueños solamente son sueños, y soñé amarte y desperté.
Vine a decirte adiós y que los sueños solamente son sueños, y soñé amarte y desperté.
Yo dormía, pero ya no duermo, no. Yo tenía sueños contigo, pero ya no. Y estoy buscando la manera de olvidarte, quédate sólo, sufriendo solo. La pagarás sólo, yo que no pensé dejarte solo. Hoy te dejo... me voy lejos.
Lo serio de tu amor se volvió misterio y está perdido. Todo cambió y estoy buscando la manera de olvidarte.
Despertarás del sueño y te darás cuanta de todo lo que has perdido. Es increíble saber que compartiste tu cuerpo estando conmigo.
Hoy te dejo... me voy lejos.

Out of my mind.

Nadie me cree cuando les digo que estás fuera de mi mente. Nadie me cree cuando les digo que tienes demasiado para esconder. Me tratas como a una reina cuando salimos. Quieres enseñarle a todo el mundo acerca de nuestro amor. Siempre pegado a mí cuando hay mucha gente. Pero cuando no hay nadie alrededor, no hay dulzura en tus ojos, la manera en la que me mirás no está bien. Y puedo decirte lo que pasa. Que hay un extraño en mi vida. No eres la persona que una vez conocí. ¿Tienes miedo de enseñarles cómo eres de verdad? Si pudieran verte como te veo yo. También verían a un extraño. ¿Hice alguna vez algo que te pareciera cruel? ¿Te hice preguntarte alguna vez quién estaba contigo en la habitación? Has hecho que todos te vean perfecto. Por eso cuando pasa algo, yo soy la única culpable. Tu plan funciona, así que te puedes ir, tus secretos están a salvo. Un largo camino, desde que nos conocimos.
Cuando pienso en todo el tiempo que he perdido, podría llorar...

Vete, vete, vete.

Vuelves a mi vida con problemas del ayer. Quieres que te diga que te quiero sin querer, pero es que yo ya no soy ni inocente ni cobarde. No quieres que te diga que lo nuestro se acabó. Todo éste tiempo me ha cambiado y yo ya no soy muñeca de tu voluntad, quítate el disfraz, he aceptado que no cambiarás. Tengo malas tentaciones, tengo prisa por vivir, quítate de mi camino que tu cruz ya la sufrí, no me vengas con promesas que me va muy bien sin ti, y que sepas que la vida da vueltas que no te quiero junto a mi. ¿Cuántas veces me mordí la lengua por tu amor? ¿Cuántas veces quise irme pero me faltó la decisión, el valor? No sabías más que herirme, tú no tienes sangre. No conoces el amor, sólo sabes apretar los puños y gritar. Vete a otro lugar, alguien te querrá.
No me vengas con promesas que me va muy bien sin ti y que sepas que la vida da vueltas, que no te quiero junto a mi.

Asesino

Si él se va, no lo perdones. Si te deja, cultiva bien tu odio. Nunca seas generosa en olvido, si él se va. Y mirándolo a los ojos, regalale eterno tu odio. Si él se va, no trates nunca de entenderlo. Maldice sus pasos. Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación. Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el sol, que el adiós le corte como una cuchilla. No te confundas. ÉL ES EL ASESINO. Porque cuando él se va, alguien lo esperará en la esquina. En otros brazos reirá con otras mentiras, dirá, "Te amo, cuanto tiempo te he estado esperando" Y te olvidará, todo habrá muerto. ¿Para qué mentir? Que él se lleve, aunque dure poco tu odio para siempre.

¡NO!

No, no intentes disculparte, no juegues a insistir; las excusas ya existían antes de ti. No, no me mires como antes, no me hables en plural, la retórica es tu arma más letal.
Voy a pedirte que no vuelvas más, siento que me dueles todavía aquí adentro, y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así.

martes, 14 de julio de 2009

poco a poco

El cambio se había operado con lentitud. Primero fue un decaimiento de la ternura. El cuidado, la atención, el apoyo, que desde el comienzo estuvieron rodeados de un halo constante de cariño, ahora se habían vuelto mecánicos. Ella seguía siendo eficiente, de eso nunca cabía duda, pero no disfrutaba manteniéndose solícita. Él estaba agresivo, dispuesto siempre a herir, a decir lo más duro, a establecer su crueldad sin posible retroceso. Era incríble como hallaba a menudo, aún en las ocasiones menos apropiadas, la injuria refinadamente certera, la palabra que llegaba hasta el fondo, el comentario que marcaba a fuego.
Por irresponsabilidad de tus sentimientos pretendo alejarte de mi. Cada vez que me rosas me quiebras como un cristal, y no te cansas de declarar dulzura encerradas por soledades que ocultas en tus ojos. Yo te descrifro, yo te descubro. Me dejas sin saliva cada vez que me prometes un beso. Te adueñas de mi tacto cada me que me adueñas de mi piel. Lográs momentos de perfección que destruyes constantemente con tus inconstancias. Pintas tus cuadros en mi cabeza... desparramas acuarelas y me intoxicas. Sos tóxico.
Sos tóxico en mi.
Por fantasmas con los que hablaba, víctima de insomnio de besos. Hoy pido un codazo a todos aquellos cada vez que despierta-sueño-despierta.
Me quito pieles de encima, y "sustancias tóxicas" que llaman suspiros. Desabrocho mi nostalgia. Y dejo definitivamente pudrir el recuerdo.
Está prohibido la ausencia de tu ruido. Y está prohibido la insistencia de tu silencio.
Dejo caer tu última palabra sin sentir lo que siento. Te convierto de colores a blanco y negro. Te convierto de un presente a un pasado alguna vez vivido.
Hoy prometo tatuar en mi delirio que el olvido no contiene al olvido... sólo se olvida lo jamás leído.
Finaliza aquí mi camino de amarte, y abro al fin esa idea de enjaularte. Te "dejo" salir. Te obligo a respirar y te alejo de mi.
Para nada dejaste que te toque por última vez antes de que te vayas. Para nada volteaste a ver mi lágrima cuando te alejabas. Ayer deseaba que algo te pasara. Que quebraras en mil tu alma y por fin regresaras. Pero hoy tengo una razón para no pedirte que te quedes... hoy tengo una razón para que obligues a tu boca a que me condene. Demasiadas madrugadas sin tu presencia. Yo te quería cerca y vos te morías en vida. Ya no me besas con sabores a la distancia. Ya no me respondes si te gusta mi fragancia. Ya no me quieres... muestras resistencia a mi única constancia. Hoy la lluvia hizo imaginarte en mi almohada. Estabas ahí y por última vez te abrazaba. Suavemente me acariciabas y decías tu última palabra, y yo sin objeciones por fin te abandonaba.
¿Cómo se retoma el hilo de toda una vida? ¿Cómo seguir adelante cuando tu corazón empieza a entender que no hay regreso posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que hieren muy dentro, que dejan cicatriz?
Paren todos los relojes, corten el teléfono. Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso. Silencien los pianos, y con un sonido suave. Traigan el ataúd, dejen venir a los deudos. Permitan a los aviones dar círculos en lo alto escribiendo en el cielo el mensaje: él está muerto. Coloquen crepones alrededor de los cuellos blancos de los servidores públicos, permitan usar guantes negros de algodón a los policias. Él era mi norte, mi sur, mi este, mi oeste. Mi semana de trabajo y mi domingo de descanso. Mi mediodía, mi medianoche, mi conversación, mi canción. Pensé que el amor duraría para siempre: me equivoqué. Ahora no se necesitan las estrellas, sáquenlas todas. Llévense la luna, desmantelen el sol. Vacíen el océano y limpien el fondo.
Nada ahora va a ser como antes.
Yo no quiero ver más a todo aquél que se ha ido. Mi corazón roto ha venido. Me habla y dice que no ha quedado nada, que él esta vacío. Me dice que todo se ha marchitado y yo no tengo más que un río. Tan seco el lecho que está agrietado profundamente. La falta de agua, no le han echado asiduamente. Ahora, otro... Dando vueltas me voy dando cuenta, estoy sola... Donde hubo fuego, heridas quedan... heridas quedan.
No puedo entender los corazones de los hombres, te dicen que te quieren y luego te dejan. Esa era mi primera vez, vos eras especial, creí en aquellas palabras y era tan feliz... Debiste decirme que ya no me querías más, pero no pude ver eso y vos sólo me heriste aunque te vaya a mal decir, yo aún te extrañaré porque soy una chica, para quien el amor lo es todo... Escuché que si te rindes muy fácilmente a un hombre, él se aburrirá de vos. No creo que eso sea mentira, una chica dice que ella nuna será engañada de nuevo, pero ella se enamora nuevamente... El dolor no es suficiente para describir como me siento, éramos tan felices juntos... pero ahora sé que he sido ciega... me dijiste que nunca me defraudarías... y que donde quiera que te necesitara vos estarías ahí. Puedo perdonar pero no olvidar, incluso a pesar de que me hiciste daño yo aún te amo, aún te amo... No te aprovechaste de la buena voluntad y del deseo de querer a una chica que hace todo por amor... No sabía que nacer como una chica y ser amada era tan difícil.

lunes, 13 de julio de 2009

Fines de verano, febrero de 2008. Una historia que empezaba repentinamente, un amor que caía del cielo, algo que nunca se buscó. Ella tenía miedo, él dejaba algún que otro amor en el pasado y la idea de hacer sufrir a un tercero tenía un gusto amargo. Pero bueno, a veces encaminamos rutas que no queremos (o simplemente tenemos cierto miedo a cruzarlas) y después no hay vuelta atrás, empezas a transitarlo y te olvidas de aquello que antes era motivo de dudas y temores. En el camino ella cargaba una cajita de ilusiones que conservaba como un tesoro y que duraron un tiempo. Hasta que él se llevó la primera cuando se fue: estar juntos para siempre. ¿Cuánto podía durar una relación a distancia? ¿Cómo se demostraba con echos lo que no se podía con palabras? ¿Cómo perduraba la confianza? ¿Cómo evitar auto-destruirse transitando caminos diferentes durante tantos días? De parte de ella, la confianza existía, de parte de él no me pregunten porque no lo sé. Pero no todo dura lo que esperamos y una vida no es un cuento de hadas, y sobre todo, ella no era una princesa. En ese cmaino se cruzan personas, tormentas pasajeras y tormentas interminables. Una vez que todo el miedo se perdió, se prometieron volver a encontrarse y pasar cada minuto con completos 60 segundos juntos. Y ahí él robó prácticamente todas las ilusiones que llevaba en esa caja, todas, no dejó ni una porque es un miserable y porque nada le importa. Él y todo lo que lo rodeaba era mierda para ella y ya no existía (tendría que borrar esta oración, porque si les soy sincera, ella a veces se acuerda de él) Entonces es mejor decir, que ya no valía tanto. Pero todavía había cosas que los unían, como alguna que otra carta escondida en un cajón, alguna canción que les recuerde el tiempo que pasaron juntos, algunas fotos almacenadas en álbumes prohibidos, alguna calle que frecuentaban seguido, o cualquier otra tontería con la cual enseguida se le venía a la mente, su nombre, su rostro e inmediatamente la angustia por todas las ilusiones que le robó. Hoy ella, cierra ese camino con murallas, para no volver a pisarlo nunca más o al menos recordar que si quiere hacerlo, lleve con ella una caja de risas, mazclado con el sabor de la dulce venganza.
Y pasamos del amor al odio, como se pasa del lunes al martes, de las cuatro a las cinco y del amarillo al rojo. Hablo del amor mínimo que se puede sentir por alguien, porque ambos sabemos que nunca estuvimos enamorados. Pero me calmo rápido así empieza el relax. De tus besos calurosos no me voy a olvidar, pero ni caricias ni abrazos me van a quedar. Te devuelvo todo, que nada me lastime; ya nos vamos a vengar. Todavía no sé cómo reaccionar, si te veo pasar, ¿te escupo los besos y me largo a volar? Las píldoras del olvido vas a reclamar y todas yo las voy a tomar. Para olvidarte, para olvidarme y en algún rato libre, acordarme o odiarte y reirme, burlarme de lo tonto que fuiste, que te creíste cada frase que te escribí, mientras cada una llevaba con ella mil te odios y el más grande rechazo.
Y ojalá te carcoma la idea de que nunca fui tuya y nunca te perdí.
Él no entendía nada de mi. Sólo mi cuerpo, y yo entendía el suyo. De día lo despreciaba. Pero no podía vivir sin él. Me traicionaba, me humillaba y después con un beso le perdonaba todo. Una noche no volvió. Se había ido con otra. Si una palabra. Pero con las prisas, se olvidó la pistola.
Yo pensaba, ¿me disparo o le disparo a él? Pero de repente me vi frente al espejo y empecé a cepillarme así, despacio, pasada a pasada y se me iban deshaciendo los rizos (...) con la centésima pasada el pelo estaba liso. Me miré. Él ya no tenía poder sobre mi. Era otra.
Antes de conocerte no sabía lo que era sufrir. Te amo y quisiera hacerte mío, pero no tengo energía. No tengo ninguna energía. Ya no te deseo, estoy muerta.
Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca lo sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el esto del organismo enferma también. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, el más hondo... el más injusto. Pasé mi vida amando a un hombre que amaba a otra que no lo amaba, si no que amaba a otro del que nunca supo si le correspondía. Era un tiempo en el que miraba al futuro con más esperanza que miedo.