Estoy tranquila. Porque sé que todo lo que hice en este lapso de tiempo en vano no fue. Se que todo pasa por algo, eso también me da tranquilidad. Y en todo este tiempo de estar para y por vos, una misión que cumplir, un camino que seguir; es lo que me condujo a que mi cuerpo y mi corazón, sobre todo mi corazón, aguanten. No se cuál fué o será el motivo de mi misión, lo único que yo supe hacer fue entregarte mi amor sincero y puro, entregarte lo mejor y algunas veces lo peor, (tenías que conocerme completa, tenías que aceptar las dos caras de la moneda). Entregué lo mejor, lo que tenía y no tenía, lo alcanzable y lo inalcanzable, lo que más pude, hasta donde llegué. Poruqe superé obstaculos que desde un principio me había auto-prohibido. A mi gusto, te di tanto amor, y nunca me importo que no reciba nada , poco o lo que no me esperaba a cambio. Lo acepté, porque te elegí y por eso te acepté.
Entonces después de superar todo, me quedo tranquila, mi alma queda en paz porque se que de mi di lo mejor. Y también sé que algo aceptaste de todo lo que te di, y por eso, algún día vas a recordarme.
martes, 18 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario