La vida está llena de piedras, cada uno es dueño de elegir tropezarse con ellas, o saltarlas y pasarles por al lado como si nada. Cada una de esas piedras, trae con ellas un tropezón, un cambio repentino en la rutina, un error... Pero cada una de esas piedras, nos deja siempre algo para aprender y nos ayudan a crecer. Para cada error, existen palabras mágicas... La más importante el "perdón" porque es la más divina, sincera y la que a veces más nos cuesta decir. Vos tropezaste con una de ellas, te equivocaste, creciste en el amor y pediste perdón. Si las cosas no volvieran a ser las de antes, si el tiempo no retrocedió, si esa piedra te hundió, y en caída se convirtió, no llores, no te carcomas la mente preguntándote por qué esa piedra en tu camino se metió; porque las cosas siempre por algún motivo pasan, y algo bueno nos dejan. Y no te olvides nunca, que a veces tenemos que resignarnos a las cosas que más queremos, porque cuestan y como hay piedras, hay sogas... y hay veces que se cortan, que ya no dan para más, y eso no tiene vuelta atrás. Para estar bien con vos misma ¡olvidate! Porque los que te quieren de verdad, siempre, hagas lo que hagas, para ellos... nunca es tan terrible saber perdonar.
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