lunes, 22 de diciembre de 2008

PD: Te amo.

Querida Holly: no tengo mucho tiempo no me refiero literalmente, estás afuera comprando helados y regresarás a casa pronto. Pero presiento que esta es la última carta, porque solo hay una cosa más que decirte. No se trata sobre ir a un país o comprarte una lámpara tu puedes cuidarte sin ayuda mía. Es decirte lo mucho que me interesas. Como me has cambiado. Me hiciste un hombre al amarte, Holly. Y por eso... me siento eternamente agradecido, literalmente. Si puedes prometerme algo, prometeme que cuando estes triste o insegura o pierdas por completo la fe, que tratarás de verte a ti misma por mis ojos. Gracias por el honor de ser mi esposa. Soy un hombre sin arrepentimientos. Tengo suerte de que seas mía. Tú haces mi vida, Holly. Pero yo sólo soy un capítulo en la tuya. Habrán más... lo prometo. Aquí viene el grande. No tengas miedo de enamorarte de nuevo. Ten cuidado con esa señal, no vaya a ser que se termine.
Postadata: Siempre te amaré...



No hay comentarios: