Para abrir los ojos.
Para frunzir y animarme a cruzar el charco.
Para jugar el partido aunque también me tiemblen las piernas
Para confiar.
Para entregarme.
Para perder el miedo.
Para bajar la guardia y dejarme amar.
Para jugarme.
Para perdonar.
Para dejar las apariencias.
Para ser valiente.
Para asumir nuestra misión.
Para afrontar el viaje.
Para crecer...
¿Vos estás listo?
lunes, 29 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario